Transversalidad Educativa
viernes, 31 de julio de 2015
Acciones
Acciones de cómo incorporar el eje transversal de la RRD y ACC
Entre las actividades a desarrollar se
destacan la realización de un diagnóstico de la situación institucional e
identificación de la metodológica para la reducción de riesgos de desastre y adaptación
al cambio climático,
desarrollo de talleres institucionales con autoridades, docentes,
estudiantes y empleados de administración y de seguridad y mantenimiento para
capacitarlos en conceptos básicos de RRD y ACC , selección de los espacios
pedagógicos para la incorporación de la temática de gestión de riesgos de
desastres y adaptación al cambio climático,
implementar procesos participativos de revisión y modificación
curricular en función de la gestión de riesgos y adaptación al cambio
climático, diseñar y elaborar material bibliográfico, desarrollar jornadas de
sensibilización con docentes, autoridades universitarias y estudiantes,
gestionar asesoría para el diseño de cursos cortos o asignatura optativa y
evaluación de la
aplicación de la propuesta curricular en el aula de clases, formulación
de un política universitaria en gestión de riesgo y sistematización de los
resultados del proyecto.
Al incorporar la Gestión de Riesgos de
Desastres y la Adaptación al Cambio Climático, se espera tener como impacto la
generación de una práctica pedagógica-didáctica y a la vez convertirlo como
estilo de vida, difusión de una cultura de reducción de desastres a través de
una política educativa con el propósito de elevar las capacidades de sus
saberes , participación, organización y autogestión de la comunidad
universitaria, realizar investigaciones de trabajos de tesis de postgrado sobre
la sistematización del proyecto y de otras tesis que incorporen la temática,
además de otras investigaciones aplicadas a fenómenos adversos que suceden en
el país como por ejemplo la situación de sequía actual, crisis alimentaria,
actividad sísmica, riesgo social en centros educativos, entre otros, fortalecer
la investigación-enseñanza de gestión de riesgos en centros educativos de
educación básica y media y la mejor toma decisiones oportunas, acertadas y
planificadas por medio de una cultura innovadora de prevención y mitigación de
riesgos de desastres y adaptación al cambio climático, con el objeto de
sustituir la tradicional cultura de actuar post los desastres.
¿Cómo se evalúa la transversalidad?
La evaluación de la transversalidad debe ser inicial, procesal y final tomando en cuenta los conocimientos previos, intereses y expectativa para valorar las actitudes, valores, comportamientos y se utiliza para ello técnicas e instrumentos en el que deben de participar alumnos, maestros y padres de familia.
Según Henríquez, (2008) se
entiende, así, la evaluación, como una estrategia de mejora y como una
metodología necesaria para la formación y valoración de las actitudes. Ello
implica que es preciso partir de un modelo cualitativo y descriptivo, que
permita ponderar realmente hasta qué punto se van asumiendo determinadas conductas
y que, a la vez, favorezca la mejora de la metodología que se utiliza para conseguirlas.
Hay que desechar, en contraposición el concepto exclusivo de evaluación como comprobación
o calificación, que a lo único que llevaría en este campo sería a crear
actitudes negativas y contraproducentes en el camino de formación de la persona;
es decir, a “deseducar” o en el mejor de los casos, a entorpecer la llegada a
las metas educativas propuestas.
Bibliografía:
Henríquez, C., & Reyes, J. (2008). La transversalidad:
Un reto para la Educación primaria y secundaria.
Interrelación de los temas transversales
Interrelación de los temas transversales
Los temas
transversales son contenidos que no hacen referencia a ningún área en concreto,
ya que impregnan todas las áreas y deben trabajarse de forma generalizada por
el profesorado, compartiendo proyectos globales e integrales. Hacen referencia
a los problemas de la sociedad y a la realidad que nos encontramos, a través de
ellos la escuela se abre al mundo y a la realidad del alumnado.
Los temas
transversales deben entrar a formar parte de las actividades planteadas dentro
de todas las áreas. De esta forma se trabaja la educación en valores de forma continua, a
lo largo de todo el proceso de enseñanza. Van a suponer la oportunidad de
trabajar los valores con un carácter interdisciplinar y de una forma atrayente
y atractiva para el alumnado, ya que son contenidos que se acercan a la
realidad del alumno/a y a su medio donde se desenvuelve.
En el
desarrollo de los temas transversales, los valores encuentran una forma
eminentemente práctica de llevarse a cabo y trabajarse en las aulas, de esta forma
valores y temas transversales se encuentran estrechamente relacionados. Son
contenidos que hacen referencia al mundo de los valores y actitudes, incidiendo
de modo especial en la educación moral de los alumnos/as, en el aprendizaje de relacionarse
consigo mismo, con los demás y en su entorno próximo.
Bibliografía
Henríquez, C., & Reyes, J. (2008). La transversalidad:
Un reto para la Educación primaria y secundaria.
Los ejes transversales se constituyen en fundamentos para la práctica pedagógica al integral los campos del ser, el saber, el hacer y el convivir a través de conceptos, procediemientos, valores y actitudes que orientan la enseñanza y el aprendizaje. Hay que inistir en el hecho, que el enfoque transversal no niega importancia de las disciplinas, sino que obliga a una revisión de las estrategias aplicadas tradicionalmente en el aula al incorporar al currículo; en todos sus niveles, una educación significativa para el estudiante a partir de la conexión de dichas disciplinas con los problemas sociales, éticos y morales presentes en su entorno. Además interactúan interdisciplinar y transdisciplinariamente por lo cual es necesario introducir cambios de mentabilidad, empezando por cuestionar abiertamente el carácter patrimonialista que facultades, departamentos didácticos y profesores y tienen de su materia, de la que se consideran dueños absolutos.
Los ejes transversales contribuyen a la formación equilibrada de la personalidad, inclucando respecto a los derechos humanos y a otras culturas, al desarrollo de hábitos que combaten el consumismo desaforado y por ende eliminan discriminaciones existentes por razón de sexo, o por la pertenencia a una minoría étnica. No obtante, para lograrlo es necesario acompañar a los ejes transversales de metodologías, acciones y estrategias que los conviertan en instrumentos útiles y operativos.
Bibliografía
Henríquez, C., & Reyes, J. (2008). La transversalidad:
Un reto para la Educación primaria y secundaria.
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